ARA San Juan, realidad y ficción. Fernando Fontenla Felipetti
ARA SAN JUAN: REALIDAD Y FICCIÓN

ARA San Juan, relidad y ficción, artículo, Fernando Fontenla Felipetti
ARA San Juan, relidad y ficción, artículo, Fernando Fontenla Felipetti

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ARA San Juan, submarino, hundimiento, Armada Argentina, Atlántico sur, USS Bonefish, incendio de baterías, explosión de hidrógeno, 3° etapa de mar, AES Alejandra, anexo bravo, Stanley, HMS Protector

    La realidad:
    Todos sabemos que el ARA San Juan se hundió por causa de una falla de mantenimiento. En concreto, una válvula que impedía el ingreso de agua por el snorkel dejó de cumplir su función y provocó la inundación de uno de los cuatro compartimientos de baterías en dónde se produjo un cortocircuito.Producido el desperfecto el comandante envió un mensaje diciendo que había cerrado el compartimiento de baterías afectado y que tenía controlado el problema.
    Hasta aquí la realidad, lo comprobado.
    Luego se nos dice que el comandante volvió a abrir el compartimiento afectado, lo que abría provocado una explosión del hidrógeno emitido por las baterías en contacto con el agua salada. Esa explosión habría inutilizado a los componentes de la tripulación, razón por la cual el submarino habría quedado fuera de control, hundiéndose progresivamente hasta llegar  a una profundidad en dónde se produjo la inevitable implosión por la propia presión del agua.
    Todo este último párrafo que es dado por válido por los medios oficiales del gobierno, la armada y la prensa es pura especulación. Es sólo lo más probable que puede haber sucedido, pero en realidad no hay ninguna prueba que lo confirme.
    Y esta explicación tiene una gran contra que es saber la razón por la cual el comandante intentaría abrir el compartimiento de baterías afectado conociendo el riesgo de explosión y sabiendo que no tenía capacidad para hacer ninguna reparación sobre el mismo en alta mar.
    Cuando sucede un incidente una buena manera de entenderlo es buscando antecedentes similares, pero resulta que estos antecedentes casi no existen. Sólo suposiciones de submarinos hundidos sobre los cuáles se desconoce la causa del hundimiento y esta es atribuida a la consabida explosión de hidrógeno. Pareciera que esta es la causa habitual que se suele invocar cuando no se sabe nada o directamente se quiere ocultar otros motivos más incorrectos.
    El único antecedente parecido es el del USS Bonefish, un submarino diesel-eléctrico el cuál sufrió un cortocircuito y posterior incendio frente a las costas de Florida en 1988. En este caso el submarino emergió y la mayor parte de la tripulación fue rescatada con excepción de tres fallecidos por el incendio.
    ¿Por qué el ARA San Juan no emergió de inmediato ante una grave emergencia?
    Según la versión oficial porque la explosión de hidrógeno mató o inutilizó a todos los tripulantes. Si conociéramos la estructura interna de cualquier submarino sabríamos que este tiene múltiples compartimentos, lo cual hace inverosímil que una explosión que no daña la estructura pueda matar a todos los tripulantes en todos los compartimentos. Sólo hace falta investigar la conocida explosión de gran magnitud del submarino ruso Kursk para saber que no todos mueren en una explosión así.
    En el ARA San Juan no se tomaron ninguna de las medidas posibles para emerger, ni tampoco ninguna de las medidas de emergencia posibles ante la imposibilidad de emerger, como ser soltar las balsas salvavidas o las balizas de posicionamiento. ¿Cuál fue entonces la causa de que la tripulación no tomara ninguna de estas medidas estando al menos algunos de ellos en uso de sus facultades?
    A partir de ahora entramos en el terreno de la ficción, pero será una ficción de igual medida a la supuesta explosión que mató a todos los tripulantes de una vez.
    Podríamos pensar que la tripulación decidió conscientemente no salir a flotea pesar de la emergencia. ¿Y por qué harían eso?
    Por ejemplo porque la superficie del mar era aún más peligrosa que las profundidades. Porque la causa de los problemas estaba justamente en la superficie.
    ¿Cuál es la forma más eficiente de hundir un submarino?
    Sin duda con un torpedo.  Pero el torpedo deja un boquete enorme en cualquier nave con la que impacta razón por la cual allí queda la prueba del ataque. Por lo tanto en tiempos de paz no podemos usar torpedos. Entonces podríamos recurrir a las más antiguas y menos efectivas cargas de profundidad que pueden ser lanzadas tanto desde buques como desde medios aéreos. Si yo quisiera hundir un molesto submarino que anda metiendo la nariz en dónde no debe en tiempos de paz usaría cargas de profundidad.
    Entonces viene la inevitable pregunta: ¿A quién le interesaría hundir al solitario y obsoleto submarino argentino? 
    Y acá dentro de la ficción hay una prueba tangible.

ARA San Juan, relidad y ficción, artículo, Fernando Fontenla Felipetti
ARA San Juan, relidad y ficción, artículo, Fernando Fontenla Felipetti

    ¿Qué es esto?
    Resulta que es un papel con el que se apareció una importante figura política en el congreso de la nación cuando aún se buscaba al submarino con sobrevivientes, por lo que el papel no es un invento. Creo que este papel se le escapó a alguien y nunca debería haber sido mostrado.
    Se trata básicamente de una corrección sobre una misión del ARA San Juan. Está fechada el 17 de Octubre de 2017 y trata sobre la 3ra etapa de mar, o sea el viaje dónde el ARA San Juan desapareció. Es una corrección de posición sobre un área de búsqueda submarina llamada AES Alejandra. Vale decir que el área Alejandra tal cual está indicada en este documento es un área muy cercana a la costa de la provincia de Santa Cruz en dónde no operan los pesqueros extranjeros, en contraposición a lo que se nos repitió hasta el cansancio.
    Cabe aclarar que el documento proviene de operaciones del comando de la fuerza de submarinos, estado mayor, que tiene carácter de confidencial y que a la corrección se la llama “anexo bravo” evidente nombre en clave para designar operaciones que no pueden ser de público conocimiento.
    Lo más llamativo de este documento es que la misma corrección está corregida por segunda vez con lapicera, y esta última corrección está firmada al lado por la misma persona que firma y sella la nota completa, esto anula la posibilidad de que se tratase de un error.
    El área de búsqueda que se le asigna al ARA San Juan en esta segunda corrección es un área a oeste de la isla Soledad, muy cerca de la costa, a pocas millas náuticas al sur oeste de Stanley.
¿Y qué hay de interesante allí? No lo sabemos, pero ya que estamos en una ficción podemos imaginar… Explotaciones petroleras o de otros recursos del subsuelo marino… Los movimientos de la naves británicas… Algún sistema militar que interese por ejemplo a los rusos quienes habrían “rentado” al San Juan para que haga el trabajo sucio…
    Todo esto podría ser pero a mi me gustaría fantasear con una motivación más romántica.
¿Qué tal si el ARA San Juan estaba en una especie de última cruzada antes de quedar inoperante por falta de mantenimiento estaba buscando ensalzar aún más el honor de sus compañeros de la armada y de la FAA perdidos en 1982?
    En todas las guerras ambos bandos van contando mentiras de acuerdo a la conveniencia. En lo que respecta a la guerra de Malvinas pareciera que ya no hay mucho por descubrir, sin embargo Inglaterra aumentó el número de años en los que sus archivos sobre el conflicto permanecerán clasificados, desde 30 años en un principio, lo cual los hubiera desclasificado en 2012, hasta 70 años. ¿Qué habrá en esos archivos? Existen múltiples especulaciones, pero hay un hecho en concreto sobre el que las fuentes inglesas y argentinas están en abierta oposición.
    Ese hecho es el ataque al portaaviones Invincible. Las fuentes inglesas afirman que si bien el ataque existió fue inefectivo por completo. El misil exocet habría sido desviado por las contramedidas lanzadas por la fragata Avenger y los dos aviones A4 de la fuerza aérea que no fueron derribados habrían fallado por completo en el lanzamiento de sus bombas, además de que ni siquiera habrían alcanzado el portaaviones sino que habrían pasado sobre la Avenger.
    Esta información de forma reiterada fue contradecida por los pilotos argentinos que aún hoy día relatan la misma versión de ese entonces a quién quiera oírla. El problema es que los pilotos argentinos no tienen pruebas, entonces todo queda entre quienes les creen y quienes no. Creer o reventar.
    Quizás alguien pensó que se podía aportar algo para que esto dejara de ser así. Quizás alguien consiguió un dato y había que verificarlo.
    Parece improbable que un buque del tamaño del Invincible resultase hundido, incluso aunque el ataque hubiera resultado efectivo. Pero no parece tan improbable que hubiera recibido daños de magnitud como para que quede inoperante, como si demuestran los registros de actividad de las aeronaves inglesas posteriores al día del ataque. Quizás alguien haya decidido que no se podía mostrar al público al buque en el estado en el que quedó y que no era fácil repararlo. Quizás hayan decidido remolcarlo y deshacerse de él en algún lugar controlable. Quizás el ARA San Juan descubrió su tumba pero al mismo tiempo fue descubierto y perseguido porque portaba una información que no podía ser revelada.
    En esta ficción sí que tienen sentido las cargas de profundidad y la decisión de la tripulación de no salir a flote. La misión era muy riesgosa y todos a bordo sabían cuál era el precio que podía pagarse.
    La opinión pública es ingenua y no duda en tragarse versiones simplistas sobre snorkels tragando agua y baterías explotando, pero a veces la realidad puede ser otra.
    Para terminar otra perlita: El día 18 de noviembre la embajada británica publicó un tweet en dónde se informaba que por pedido de la Armada Argentina el barco de rescate HMS Protector se sumaba a la búsqueda. Sólo hace falta ver el tracking de dicho barco, que es público y que cualquiera puede consultar, para notar que el HMS Protector partió de Stanley en la noche del día 15, el mismo día del hundimiento, cuando nadie en Argentina aún se había enterado del mismo. El día 16 por la mañana el HMS Protector ya estaba en la zona del siniestro, exactamente donde hoy un año después, se sabe que está el submarino.
Estos son los chicos del HMS Protector buscando al San Juan con binoculares. Por suerte pude descargar la foto antes de que la borraran, vaya a saber por qué.

HMS Protector, ARA San Juan, relidad y ficción, artículo, Fernando Fontenla Felipetti
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La última: Hoy día si vamos a Wikipedia la lista de fallecidos en el ARA suma 45 personas con nombre y apellido. Según allí mismo dice, la lista fue suministrada por los familiares de las víctimas a falta de una lista oficial por parte del gobierno.
    Por ahora nadie se ocupó de enmendar esta incongruencia.
    Quizás sí existió una falla de la válvula del snorkel, pero quizás también existieron muchas otras cosas que de las que difícilmente algún día tendremos noticia.
    Como decía antes: todo esto es una ficción pero una ficción con algunas pruebas.


Fernando Fontenla Felipetti, 18 de Noviembre de 2018